El sistema nervioso autónomo (SNA) regula en silencio casi todo lo que nos mantiene vivos: el ritmo cardíaco, la digestión, la respuesta al estrés y la recuperación. Cuando se desequilibra —con predominio simpático crónico— aparecen fatiga, insomnio, dolores musculares persistentes y una capacidad de recuperación limitada. La buena noticia es que se puede lograr el...


